Las típicas cestas, o lotes, de Navidad, el clásico regalo de empresa para esas fechas
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Los lotes de Navidad que tradicionalmente en muchos lugares se entregaban en cestas, de ahí su nombre, son quizá uno de los regalos de empresa más típicos que podemos encontrar.
Se trata de un detalle siempre apreciado tanto por clientes como por los propios trabajadores de la empresa. De hecho es casi una tradición en muchas empresas tener un detalle con sus empleados por Navidad en forma de lote.
¿De qué está compuesto el lote navideño?
Tradicionalmente se trataba de los típicos productos de estas fechas, por ejemplo: turrones, dulces navideños, vinos, cavas u otros licores, quizá algunos embutidos y quesos selectos, etc. Alimentos que se consumían durante las mismas navidades.
Hoy en día las posibilidades son más amplias. El lote tradicional generalmente sigue siendo el de mayor aceptación entre aquellos que lo reciben, pero también se empiezan a ofrecer lotes más sofisticados como por ejemplo: jamoneros con sus correspondientes cuchillos, estuches de vino selecto, estuches con licores especiales y difíciles de encontrar, etc.
Todo depende del presupuesto y la imagen de empresa que queramos dar ante aquellos que reciban el lote.
La Navidad, unas fechas llenas de amor, alegría y felicidad. Pero también de solidaridad
La Navidad indudablemente es una época muy especial, entrañable. Una época para estar con la familia, compartir vivencias, recuerdos, ser felices y hacernos obsequios.
Pero, ¿no es también una época para ser solidarios? ¿Para ayudar a los menos afortunados? Meditemos sobre el fondo de estas fechas, sobre lo que estamos celebrando en Navidad.
Quizá no es mala idea plantearnos un “regalo solidario”. ¿Pero qué es eso del “regalo solidario”? Realmente pueden ser muchas cosas, desde las conocidas ayudas organizaciones que trabajan en países pobres, hasta pequeños gestos y acciones en nuestra propia ciudad:
-Donativos a alguna organización que se ocupe de los más desfavorecidos, de gente sin hogar.
-Donar ropa en alguna de las campañas de recogida que tienen lugar en nuestras ciudades.
-Donar alimentos a albergues y comedores sociales.
-Donar juguetes a organizaciones que los hagan llegar a familias que no puedan comprarlos. Incluso donar juguetes a hospitales infantiles. La sonrisa de un niño merece la pena.
-Incluso podemos donar parte de nuestro tiempo trabajando como voluntarios para cualquiera de estas organizaciones.
¿Qué mejor forma de celebrar la Navidad que llevando un poco de felicidad a los demás?