La dieta de la alcachofa es otra de esas dietas que permite una rápida pérdida de peso.
Las propiedades de la alcachofa son muy interesantes: ayuda a digerir comidas pesadas y ricas en grasas, de hecho en no pocos preparados médicos de origen naturales la alcachofa es un ingrediente fundamental. Es rica en fibra por lo que favorece en tránsito intestinal. Tiene asimismo propiedades diuréticas que la convierten en una útil herramienta frente a la celulitis. Su bajo contenido en sodio hace que la alcachofa sea recomendable para aquellas personas que padecen hipertensión. También es recomendable para los diabéticos ya que contribuye a bajar los niveles de glucemia.
Y por si fuera poco la alcachofa es un alimento con un muy, muy pocas calorías.
Veamos en que consiste esta dieta:
Un desayuno a base de fruta. Podemos tomar café con leche desnatada, un yogur desnatado, o incluso un poco de queso fresco con algo de pan.
La comida a base de alcachofas. Por ejemplo alcachofas con arroz, alcachofas con pimientos, alcachofas rellenas, alcachofas con patatas. Las recetas a base de alcachofas son muy variadas, pero conviene evitar aquellas en cuya elaboración se empleen demasiadas grasas.
La merienda puede ser un yogur desnatado o incluso una pieza de fruta como por ejemplo una manzana.
La cena también será a base de alcachofas, recurriendo preferentemente a las recetas más ligeras. Por ejemplo alcachofas hervidas con limón y aceite, o alcachofas al horno.
Esta dieta permite perder peso rápidamente, pero no debe prolongarse más allá de dos o tres días. Hay que beber gran cantidad de agua.
Antes de iniciar esta dieta conviene consultar con el médico.