¿Por qué es necesario el ahorro? ¿De qué nos sirve ahorrar? Son cuestiones que en no pocas ocasiones nos inquietan. Es fácil dejarse llevar y omitir el apartado dedicado al ahorro al planificar nuestra economía doméstica. E incluso es posible que sencillamente nuestros ingresos no nos permitan ahorrar una vez descontados los gastos básicos.
Pero debemos tener en cuenta que el ahorro es la única forma que tenemos para afrontar un gasto imprevisto sin recurrir a endeudarnos. Y una de las máximas que debemos seguir es evitar en lo posible contraer nuevas deudas.
Es decir, cada mes deberemos procurar reservar una cierta cantidad de nuestro salario como ahorro para hacer frente futuros gastos excepcionales.
¿Qué cantidad? La respuesta ya depende de cada caso. De cual sea nuestro nivel de ingresos, de que gastos básicos tenemos cada mes y de nuestras preferencias personales. Incluso depende de que tengamos ya previsto invertir esos ahorros en algo concreto, por ejemplo cambiar el coche en unos cuantos meses.
Aunque es fácil caer en el error, cuando se habla de economia doméstica no necesariamente se está hablando de renunciar o privarnos de cosas. La economía doméstica simplemente consiste en establecer las correctas prioridades cuando nuestros ingresos son limitados. Saber administrar el presupuesto con el que contamos.
En primer lugar se deben cubrir las necesidades básicas, seguidamente podrá ir todo lo demás. Casa, comida, ropa, o medicinas son los apartados a los que primero hemos de dedicar una parte de nuestros ingresos. Los extras como unas vacaciones, cambiar el televisor, o incluso cambiar el coche han de ir en segundo lugar. No necesariamente hemos de renunciar a ellos, pero quizá si debamos aplazarlos para el futuro.